lunes, 27 de marzo de 2017

Monkey bread

No sabéis las ganas que tenía de hacer esta receta!!!!!!!!!!!!!!!!!


He estado practicando bastante hasta dar con la receta que a mi me parecía perfecta y lo mas tradicional posible, la masa es del blog de las tres hermanas mas molonas de la red "Lost in cupcakes" y lo podéis ver AQUI, desde que lo publicaron hace dos años está en mi lista de pendientes y por lo que he podido ver es totalmente tradicional, yo he adaptado el reboce a mi gusto. Monkey Bread... Vaya nombre tan original y divertido verdad? "pan de mono"... La verdad es que ya simplemente el nombre a mi me da buen rollo


Es uno de los dulces más típicos para el desayuno en norteamérica, el cual se disfruta caliente, recién sacado del horno y se come con las manos, cogiendo cada una de las bolas de las que está formado.
Es una receta sumamente popular en estados unidos y muy querida por ellos, aunque curiosamente desconocida fuera de sus fronteras. 


Se empieza a popularizar en los años 50 a través de las revistas femeninas y de cocina de las mujeres norteamericas, llegando a convertirse en uno de los panes dulces más populares, y permaneciendo en el tiempo dicho hecho.


Hay muchas versiones del mismo que podemos encontrar tanto en libros de cocina, como periódicos, revistas, etc, incluso muchos famosos amantes de la cocina, tienen su propia variante del mismo.  Se dice que en más de una celebración en la Casa Blanca ha estado presente, en fin, cómo podéis ver es muy apreciado, y no me extraña, porque es uno de los panes dulces más ricos que  he probado. 

Es típico prepararlo en un molde de rosca bundt, aunque claro está que se puede adaptar a los gustos de cada cual, incluso hacer versiones individuales del mismo o tipo muffins.

Sobre el nombre Monkey Bread (pan de mono), algo que suele extrañar bastante, no se sabe con exactitud cómo nació y por qué, aunque muchos dicen que es por el parecido del mismo con el fruto del árbol africano Baobab, que cuando se abre posee pequeñas bolas harinosas parecidas al pastel, otras que es por la forma en que se come, con las manos, como lo hacen los monos.  También lo encontraréis en muchos recetarios como bubble loaf (rodaja burbuja), bubble bread (pan burbuja), golden crow (corona dorada), pinch-me cake (pastel pellízcame) o African coffee cake. 


Aunque se trate de un dulce relativamente joven, sus antepasados cuentan ya con varios siglos de historia a sus espaldas. Algunos historiadores en el ámbito de la gastronomía cuentan que las primeras recetas en forma de panecillo dulce a base de mantequilla y canela se remontan a las ancestrales cocinas de Oriente Medio. Tanto aquellas recetas como las especias empleadas para su elaboración, llegaron a Europa en la Edad Media de la mano de cruzados, viajeros, mercaderes y exploradores. La composición y elaboración de estos panecillos fueron variando en función de las culturas culinarias que las adoptaban, pero el concepto permaneció inmutable. El German kuchen, la French galette, los Pennsylvania Dutch sticky buns y el monkey bread todos son descendientes de aquellas antiguas recetas. Muchos son los que coinciden en que el actual monkey bread fue el resultado del trabajo conjunto de la actriz de cine mudo ZaSu Pitts (también afamada cocinera y autora de libros de cocina) y de su vecina, Ann King, allá por los años 1940. Supuestamente, ambas mujeres llegaron a este pintoresco nombre a raíz de los niños del vecindario, que eran como “pequeños monos metomentodo que no podían apartar sus manos del pan recién sacado el horno”.


Un par de anécdotas: Cindy Crawford preparó su propia receta familiar en el programa de TV “Good Morning America” durante las Navidades de 1999. Incluso Nancy Reagan solía servir Monkey Bread en la Casa Blanca durante las vacaciones; su receta acabó siendo publicada en 1985 en el American Cancer Society Cookbook. 

Aunque la base sea común a todas las recetas, las variaciones son innumerables. No se trata de una receta fácil de encontrar en establecimientos o restaurantes, sino que tiene un carácter más bien doméstico. Muchos hogares estadounidenses hacen gala de su propia versión de monkey bread: con frutos secos, pasas, arándanos, salsa de caramelo, chips de chocolate… incluso hay versiones saladas! 


Ingredientes: 

para un molde de bundt grande

Para la masa

300 ml de leche entera templada
25 gr de levadura fresca de panadero
500 gr de harina común
70 gr de azúcar
1/2 cucharadita de sal
60 gr de mantequilla derretida
1 huevo L

Para la cobertura de azúcar

350 gr de azúcar moreno
2 cucharaditas de canela molida
100 gr de mantequilla derretida


Preparación:

Templar la leche en el micro, con 20 segundos creo que será suficiente. Añadimos la levadura y removemos para que se disuelva. Añadimos una cucharadita del azúcar, volvemos a remover y dejamos 15 minutos para que empiece a funcionar.

En un bowl grande (yo en el de la KA), mezclamos la harina, el azúcar y la sal. Añadir la leche con la levadura disuelta y el huevo e integramos con ayuda de una cuchara. Añadir la mantequilla y mezclar, hasta que tengamos una masa compacta. Ponemos el gancho amasador en nuestra máquina y amasamos a velocidad media durante 5 minutos.

Una vez que tengamos una masa elástica, la reagrupamos haciendo una bola, engrasamos un poco el bowl pintándolo con aceite, volvemos a meter la masa ahí, la tapamos con papel film y dejamos que repose una hora a temperatura ambiente

Engrasamos el molde que vayamos a utilizar con spray de fácil desmoldado.


Para preparar la cobertura mezclar en un plato hondo el azúcar con la canela con ayuda de una cucharita. En un bowl pequeño poner la mantequilla fundida.

Cuando tengamos la masa reposada, pasamos nuestra masa a la mesa de trasbajo y la desgasificamos. Con ayuda de una plancha cortante la dividiremos en dos partes iguales. Hacer un rollo delgado con cada una de las mitades y dividirlas en aproximadamente 30 porciones iguales. De esta forma tendremos 60 porciones aproximadamente en total (al dividir la masa es más fácil trabajar con ella y hacer porciones iguales) Haremos bolas con los trocitos de masa, no hace falta que sean perfectas, y las vamos reservando. Cuando las tengamos todas listas, mojaremos las bolas de una en una en la mantequilla derretida y las pasaremos al plato de azúcar de canela, rebozándolas bien. Las colocamos directamente en el molde, sin orden que seguir, solamente tapando los huecos e intentando mantener el mismo nivel por todos los lados. Cuando tengamos todas las bolas en el molde, taparlo bien con plástico de cocina y dejarlo reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos.


Precalentar el horno a 180 ºC. Quitar el plástico de cocina y meter el molde en el horno durante 30-35 minutos

Sacarlo del horno y dejarlo reposar 10 minutos en el molde. Pasado este tiempo desmoldar sobre un plato y servir.

Y a comer calentito que es lo suyo.

Si os sobra podéis guardarlo en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 24 horas y calentarlo un poco en el horno antes de servir... En el horno si, es la mejor forma de hacerlo en vez de en el micro


Ya os he dicho antes que en cada casa tienen su receta... Yo lo he probado con salsa de caramelo por encima y está genial... Con salsa de chocolate estilo sirope por encima está brutal... Y me queda pendiente el añadir algún topping entre las distintas bolitas de masa... He visto recetas que le ponen chips de chocolate (que luego si lo bañas con a salsa de caramelo debe ser la combinación perfecta) o trozos de nueces (con lo que me gustan madre....)


Lo cierto es que es una receta increíble. La masa es tipo brioche pero con mucha menos mantequilla, y el azúcar de canela se carameliza en el horno empapando el pan en una salsa de caramelo por todas partes. Con lo que es empezar a comer y no parar.

A qué sabe? Creo que lo mas cercano que se podría decir es “cinnamon rolls”, o rollos de canela, pues sí, es algo así … pero en una presentación totalmente diferente y atractiva…

El cake stand es de Westwing, el paño y el cazo con asa son de Green Gate, el baked twin es de Dulces ilusiones, las hueveras y la bandeja de pizarra son de Casa, la jarra es de Kilner, la jarra-florero es de María Lunarillos, las cucharas medidoras son de Tiger y el bote es de Tape Pink

Besotes divertidos a rabiar


jueves, 23 de marzo de 2017

Trufas S´Mores

Hoy vuelve a tocar S´Mores!!!!!!!!!!!!!!!!!


Veamos.... Que llevamos hasta ahora.... Tenemos la tarta S´Mores que podéis ver AQUI (por favor, obviar las fotos), tenemos los cupcakes S´Mores que podéis ver AQUI (por favor, también obviar las fotos), el helado S´Mores que podéis ver AQUI, el Bundt Cake S´Mores que podéis ver AQUI, y la skillet de S´more que podéis ver AQUI... Y ha llegado el momento de las trufas!!!!!!!!!!! y os avanzo que tengo mas cosas en mente eh?


Y el 20 de marzo ha llegado la primavera!!!!!!!!!!!!! así que hoy he querido hacer un shot compartido en protagonismo entre las trufas y las flores de cerezo... Como me gustan!!!!!!!!!!!!! ambas cosas eh? pero hay que reconocer que cuando llega esta época, andar por el monte con todos los árboles en flor, con ese aroma mágico y delicioso que desprenden... es lo mas!!!!!!!!!!!!!!!!!!, aunque ahora estemos con aviso de nieve y eso... Estas cositas de la primavera


Es difícil decir con exactitud de donde vienen las trufas de chocolate debido a que muchos países se adjudican este descubrimiento. Pero parece ser que la verdad en se encuentra en pleno corazón de la Saboya, en su capital. 

La creación de esta golosina se otorga a Louis Dufour pastelero de Chambéry. El 28 de diciembre de 1895 el señor Dufour se dio cuenta que su almacén se había quedado vacío de provisiones y que no iba a poder surtir a sus clientes. Se rehusó a pedir ayuda a otros pasteleros de la región, por lo que tuvo que imaginar una solución. 


Decidió entonces fabricar él mismo un producto digno de la calidad de su boutique pero que fuera de fabricación rápida. Primero removió la crema, luego añadió cacao, vainilla y en un instante la mezcla estaba hecha... Con mucho cuidado formó pequeñas bolitas que mojó en una cobertura para después hacerlas rodar en el polvo de cacao. Así nació la primera trufa, una pequeña creación saboyana que fue la última inspiración de este genial pastelero.


Al contrario de lo que se suele pensar, la trufa de chocolate comenzó a denominarse así a raíz de la Trufa Negra. Conocedor del manjar negro, la Tuber Melanosporum, Louis Dufour optó por dar el aspecto irregular, negro y rugoso de ésta a uno de sus más delicados chocolates. No sólo eso, sino que además, pretendiendo simular la tierra de la que se extrae la tuber, espolvoreó cacao en polvo sobre su creación. Y ¡voilá! así fue su resultado, eso sí, con un sabor bien distinto a la Tuber Melanosporum.


La receta que os doy son para 12 trufas de 20-25 gr. cada una

Ingredientes:

100 gr. de nata líquida
150 gr. de chocolate postres
150 gr. de chocolate con leche
12 mini marshmallows
10 galletas saladas




Preparación:

Calentar la nata en un cazo pequeño hasta que rompa el hervor.

Apartamos del fuego y añadimos los dos tipos de chocolate, tapamos, y dejamos pasar unos 5 minutos.

Removemos para que se integre bien todo. En el caso de que veamos que el chocolate no se acaba de derretir, llevamos un poco mas al fuego hasta que lo consigamos, sin parar de mover no vaya a ser que se queme.

Poner la masa en un bowl y llevar al frigorífico para que solidifique, yo lo dejé toda la noche. Puedes acortar este paso metiéndolas en el congelador.


Picar las galletas saladas, bien con la turmix, o bien metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo. Poner estas migas en un bowl.

Con una cuchara pillar porciones de masa de unos 20 gr., poner una mini nube en el centro y darle forma de bola con las manos, dejando la nube en el centro. Este proceso tiene que ser rápido porque veréis que el chocolate se funde rápidamente en contacto con nuestras manos por el calor corporal.

Pasamos la bola por el bowl de las migas de galleta salada y la hacemos rodar bien para que se impregne bien y toda la parte exterior sea un buena capa de galleta.


A mi personalmente no me gusta el alcohol, pero para mucha gente, las trufas no son trufas sin ese toque, así que podéis añadir a la masa unos 50 gr. de coñac y ya... Todo vale!!!!!!!!! a mi es que a parte de que no me gusta, como los s´mores no llevan ese ingrediente pues... Por eso lo he suprimido... Pero lo entiendo perfectamente... Ya sabéis que para mi un brownie sin nueces no es un brownie... Cada uno con sus manía verdad?


El resultado es realmente cremoso, creo que se aprecia bien en las fotos. Además, cuando la gente mordió se sorprendió mucho por el interior... Claro... No te lo esperas... Y la nube se conserva perfectamente al estar totalmente sellada.

Congelan sin ningún tipo de problema

Los bowls de cristal, el bowl de cerámica, el plato y las hueveras son de Casa, la jarra es de Mason Cash, la copita es de Green Gate y las cucharas son de Krasilnikoff

Besines que siguen maquinando.