martes, 16 de enero de 2018

Brownie Selva Negra

Bueno, creo que tenemos que volver a las viejas costumbres que es lo que nos reconforta.


Hemos empezado el año cargado de buenos propósitos, incluso hemos tomado ya alguna receta para desintoxicarnos de tantos excesos Navideños, pero hoy toca volver a los orígenes, a esos dulces de gocho que tanto nos gustan y que nos hacen sentir tan bien… Por supuesto bien cargaditos de chocolate!!!!!!!!!!!!!!


Y he de ser sincera, esta receta viene coleando del año pasado, mas concretamente noviembre, que es el cumple de mi sobri, que hace los años como yo, a últimos de mes, y al final, con el viaje a Laponia, enseguida nos vimos asaltados por los dulces navideños y esta receta quedó en suspenso esperando a que pasara todo el jolgorio.


Y su momento es ahora. Está claro que si yo tengo pasión por el chocolate lo de mis dos sobris se eleva a la N potencia, y eso que no son “de sangre” mía, pero, para este menester, como si lo fueran totalmente. Y ya es tradición que su tía Olga les haga la tarta, y cuanto mas chacoloteada mucho mejor, así que cuando vi la receta de la gran Carmen del blog “Dulces Bocados” supe que era perfecta e ideal para esto, además de un acierto seguro porque siempre pasa cuando haces algo suyo.

Yo he de reconocer que no puede hacer la versión auténtica, con mermelada de cereza, la tuve que sustituir por mermelada de fresa porque en aquel entonces no estábamos en época. Y me queda esta parte en el tintero, así como hacer el sirope que nos dice de licor de cereza y empapar el brownie, ya tiene que ser algo tremendo, pero, claro, para una versión +18 años. Y otra idea mas es mezclar con la masa cerezas al kirsch para encontrártelas... Tremendo.


Y, como véis, yo he hecho parte de mis brownies con cobertura de trufa, porque ya os he dicho que mis sobres son chocoadictos a mas no poder así que cuando haces algo tienes que pensar en a quien va dirigido y adaptarlo lo máximo a su gusto, por mucho que te aparte del clásico con el que empezaste verdad?


INGREDIENTES:

- Para el brownie (podéis hacer el bizcocho de chocolate que más os guste):
200 g. de chocolate en polvo
150 g. de mantequilla
3 huevos
100 g. de azúcar glasé
60 g. de harina repostería
1 cucharadita de esencia de vainilla
Una pizca de sal

- Para la cobertura:
200 g. de nata montar 35%MG
130 g. de queso mascarpone
25 g. de azúcar glasé
200 g. de mermelada de fresa

- Para el acabado:
75 g. de chocolate en polvo


PREPARACION:

Precalentar el horno a 180º.

Cubrir un molde de 30 x 25 cm. con papel vegetal.

Trocear el chocolate y derretir junto con la mantequilla.

En un bol mezclar los huevos con el azúcar, la sal y la vainilla.

Añadir la harina tamizada, mezclar y verter el chocolate. Remover hasta incorporar y rellenar el molde.

Hornear 20-30 min. Deberá quedar en centro ligeramente tembloroso, pero el borde cuajado. Así que hay que estar muy pendiente de vuestro horno porque ya sabéis que cada uno tiene vida propia.

Retirar del horno y dejar reposar en el molde.

Una vez frío desmoldar y colocar sobre el plato de servir.

Mientras se nos enfría en brownie, en un bol poner el queso con el azúcar y mezclar suavemente con unas barillas.


Montar la nata y añadir poco a poco mezclando con movimientos envolventes.

Cubrir el brownie con la capa de mermelada y a continuación extender la crema.

Con ayuda de un colador o similar poner el chocolate en polvo para adornar y espolvorearlo por encima.

Retirar de la nevera 30 min. antes de servir, para que el brownie no quede demasiado compacto.


Como gran clásico que es, aunque lleva una vuelta de tuerca, el resultado es tremendo, húmedo y con un gran contraste de sabores que encajan a las mil maravillas.

Un besazo.



lunes, 8 de enero de 2018

Smoothie bowl de papaya y naranja

Esta receta tiene cola sinceramente


Pues veréis, es que mi chico es gran aficionado a la fruta, y como ahora las llamadas "frutas exóticas" son tan accesibles, pues se dedica a probarlas todas: mangos, lichis, maracuyá... Y el otro día fue el turno de la papaya... Y la verdad es que el resultado fue... digamos que no el esperado, dijo que no le gustaba así tal cual.


Como sabéis en mi casa no se tira nada, así que se puso a buscar una receta para darle uso y tomarla de una manera que le apeteciera mas... Si, lo que estáis leyendo.... la primera parte de la receta es suya!!!!!!!!! Es un gran deportista, y siempre se toma una bebida isotónica al volver a casa, pero justo uno de los días, me pilló a mi con el set montado fotografiando el smoothie de karkade, frambuesa y kiwi que os enseñé AQUI y se lo tomó y... Le encantó!!!!!!!!!! refrescante y reconstituyente


Así que quiso hacer algo parecido con la papaya, y así es como llegamos al primer resultado:

Ingredientes:

400 gr de papaya pelada y sin pepitas negras
2 naranjas bien peladas sin la parte blanca y, cuando mas dulces, mejor
1/2 limón bien pelado sin la parte blanca
70 gr de azúcar blanco (o lo podéis sustituir por un edulcorante de vuestro agrado: panela, sirope de agave, etc..)
6 cubos de hielo
200 gr de agua


Ponemos todos los ingredientes (las frutas en trozos) menos el agua en nuestro aparato (thermomix, turmix, licuadora, etc...) Durante 30 segundos lo ponemos a velocidad media para que los cubitos se vayan rompiendo poco a poco. Luego, durante dos minutos lo ponemos a máxima potencia para que todo se integre bien.

Luego añadimos el agua y lo mezclamos todo junto a velocidad baja para que se mezcle perfectamente.


El resultado la verdad es que es una delicia, tiene un equilibrio dulce genial, y el toque de la naranja se nota mucho. a mi lo que realmente me sorprendió es la textura, que queda bastante espesa ya que la papaya es muy carnosa (si vosotros lo queréis mas diluido simplemente tendréis que añadir mas agua)

A mi la verdad es que me resultó perfecta. Y, el día de año nuevo, tras la comilona de la noche anterior, pero con necesidad de recuperación por la San Silvestre que nos corrimos, estaba yo pensando... Que me desayuno? porque en mi casa el día de Año Nuevo también tenemos sarao... Mi hermano tuvo a bien nacer ese día así que... Otra comilona!!!!!!!!


Abrí la nevera y me encontré con el smoothie... enseguida se me encendió una bombilla... Y si me hago un bowl aprovechándolo? creo que esa textura con un yogurt va de maravilla, y de sabor no te quiero ni contar. Además, lo aderezamos con avena y frutos secos para hacerlo mas nutritivo y completo y así que nos aporte la energía que necesitamos

Siguiendo unos consejos que aprendí en el un curso de comida saludable de Avena Kolln, me puse manos a la obra, Y ahí, inventando, improvisando, y pillando lo que tenía por la nevera y los armarios... Salió esto!!!!!!!!!!!!!!!


Ingredientes:

Un yogurt desnatado edulcorado 0%
La medida del yogurt de smoothie de papaya y naranja
2 cucharadas de copos de avena suaves Kolln
4 nueces
4 pizcas de coco rallado
2 pizcas de almendra molida
2 pizcas de semilla de chia
2 pizcas mas de copos de avena suaves Kolln


Ponemos las cucharadas de avena en el fondo de nuestro bowl. añadimos por un lado el yogurt y por otro lado el smoothie... Y luego lo decoramos a nuestro gusto.

Como yo he dicho he utilizado lo que tenía por casa dando vueltas, así que vosotros podéis poner lo que mas os guste: algún fruto rojo, semillas de sésamo, pasas, etc...

Y la decoración que le he dado es, a mi libre interpretación, como una especie de amenecer, ya que yo lo tomé para desayunar, pero, que os digo, esto entra bien a cualquier hora del día: postre, merienda, recovery deportivo, etc...


La combinación de sabores es realmente espectacular, a mi me parece que encajan fantásticamente, y el toque de la avena es brutal porque le aporta una consistencia y unos valores muy necesarios y que, en estos momentos, hacen muchísima falta.

Espero que le deis vuestro toque particular porque, de verdad, que el límite de esta receta es infinito, lo que dé de si vuestra imaginación.

Besotes.